Cuando el hogar de un colega queda incompleto, la pérdida se siente en cada rincón de nuestro sector.
Desde AVAVIT, nos unimos al dolor de ver a nuestros hermanos de labor despedir a sus seres amados tras los terremotos que azotaron nuestro país el pasado 24 de junio.
Lloramos la pérdida de personas cercanas a nuestro sector. El terremoto no solo sacudió la tierra; se llevó a parte de nuestra gran familia.
A cada compañero de oficina, de mostrador, de tripulación, de asistencia o de recepción que hoy enfrenta una ausencia: su dolor es el nuestro. Elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de sus familiares y para que encuentren la fuerza necesaria en medio de tanta oscuridad.
No somos solo un gremio; somos una comunidad que comparte los mismos sueños y que hoy, en la peor de las tormentas, comparte las mismas lágrimas.
No están solos.
Toda la comunidad del turismo los abraza en su dolor.



